miércoles, 27 de abril de 2011

Te quiero.

¿Que por qué te quiero? Te quiero porqué sí, porqué yo quiero, porqué puedo, porque debo.  Simplemente te quiero. Sí, por su puesto que te podría dar muchísimas razones para explicarlo, pero al final de todo, nada servirá para explicar esto, nada es lo suficientemente razonable o fuerte como para explicarlo. Me quedo sin palabras, expresiones y fuerzas para decirte como es esto. No se puede explicar, llega más allá, no se trata de un término científico ni nada por el estilo. Se trata de amor, de esto que hay entre tú y yo, se trata de todo y de nada. ¿Acaso existe algo que pueda explicar todo esto que siento? ¿Acaso hay método para explicar esto que me nace en el pecho? Lo noto continuamente, intenta salir y mostrar, se siente impotente al no poder mostrarlo, tan impotente como yo. Ni si quiera carnalmente te puedo demostrar todo lo que siento realmente.

sábado, 23 de abril de 2011

Quisimos tenerlo todo. Quisimos darnos todo el amor posible, llegar lejos, allá donde nadie a llegado. Quisimos andar rápido, saltarnos pasos, ahorrarnos esperas y llegar pronto a las metas. 
Quisimos vivirlo rápido e hicimos que muriese pronto, pero fue bonito mientras duró.
-¿Sabes que pasará si nos acostamos esta noche?
-¿Que me dejarás? ¿Que me volverás a abandonar? ¿Que mañana por la mañana no estarás a mi lado cuando despierte? Sé lo que pasará, sé que te perderé otra vez, sé que no podré volver a tener lo que una vez tuve. Pero una vez te perdí sin obtener nada a cambio, y si esta vez te pierdo, al menos obtendré algo a cambio, tú, tú toda la noche desde que se ponga el sol hasta que vuelva a salir y eso es más de lo que nunca me has dado y lo único que necesito para seguir viviendo.

viernes, 22 de abril de 2011

Cuando cierras los ojos y apoyas tu frente junto a la mía. Cuando sonríes y te acercas. Cuando tu aliento se junta con el mío y tuerces la cabeza levemente. Cuando subes tu mano por mi cuello y me acaricias. Cuando te quedas a un escaso milímetro y me coges de la cintura. Cuando me susurras dulces palabras y me besas. Cuando haces que esa corriente eléctrica fluya entre nosotros, entonces es cuando realmente me doy cuenta de lo mucho que te quiero.
Nunca creí que sería así, nunca creí que nuestro último adiós, nuestra última palabra, nuestro último beso sería de esa manera. Nunca creí que habría un último entre nosotros, nunca hasta ahora.  Ahora te has ido, ya no estás, me has dejado, llorando sola, en medio de la oscuridad con los labios abiertos, esperando a que me beses, a que quites con esa dulzura tuya la lágrima que corre a través de mi mejilla. Aunque fuese por última vez, daría todo porque estuvieses aquí otra vez conmigo, no te preguntaría si quiera en qué falle. Tan solo quiero sentir tu respiración otra vez, sentir como tus dedos recorren mi cuello, como me miras a los ojos y adivinas lo que pienso, como me acoges entre tus brazos, como juegas a besarme, como mientes diciendo que me quieres...

Han huido, se han ido, como tú.

No consigo ver casi nada a través de la ventana, es de noche y está oscuro. Hoy la luna brilla sin ganas, las estrellas están escondidas y el cielo nublado, puede ser que llueva. El río sigue su curso y no hay nadie en la calle, parece ser que todos se han escondido, hoy nadie quiere dar la cara, nadie quiere decirme la verdad. Han huido, se han ido, como tú.

Batallas en el interior.

Sigo verdaderamente perdida en el tiempo, entre historias del ayer, aferrada a mis recuerdos. Desconozco el presente y la paz. Realmente he malgastado mucho tiempo de esta vida en ganar la lucha que se batalla en mi interior, pero nadie ha ganado todavía. Estoy sufriendo, parece interminable, y el tiempo se alarga haciéndose infinito. Tengo miedo, tengo miedo a que cuando acabe y salga de aquí el sol ya no brille, a haber desperdiciado mi tiempo y haber perdido a quien quería, eso solo me llevaría a encerrarme en mi misma luchando por sobrevivir, y eso, ya lo estoy haciendo.

miércoles, 20 de abril de 2011

Cuando sabes que ya no está.

¿Nunca has tenido esa necesidad de aferrarte a algo? ¿A un recuerdo por muy pequeño que sea? Esa foto, ese comentario, ese momento, que no dejas de ver, leer o recordar porque te acerca a él. Cuando sabes que ya no está, cuando sabes que no le puedes tener, que ni si quiera puedes dirigirle la mirada 5 segundos. Es cuando sabes que tu mundo se ha acabado, que sin él no hay mundo. Es entonces cuando buscas eso, por muy pequeño que sea. Y todos te van a decir que has de dejarlo, pero tu piensas que no te entienden, que no saben que todo va bien si lo tienes al lado sea como sea.

martes, 19 de abril de 2011

Te echo de menos, por favor vuelve.

Tanto duelen las verdades que preferimos dañarnos.

Las verdades duelen, y con tal de no decirlas nos callamos, nos callamos y tratamos de resolver las cosas a nuestra manera, devolvemos puñaladas, hacemos oídos sordos, nos volvemos ciegos e intentamos dañar al otro para que se comporte como queremos y deje de hacer eso que nos hace daño. Estamos entrando en un círculo vicioso con tal de no enfrentarnos, de no vernos las caras, de no decir las cosas claras y altas, y lo peor aún está por llegar. Nos conocemos, conocemos a nuestro enemigo y sabemos que aguantará hasta la última tortura, el diálogo, ¿enserio nos conviene debilitarnos antes de la última batalla? ¿enserio nos conviene seguir gastando nuestras armas para acabar perdiendo los dos la guerra?

Juegos para ir al infierno.

Quiero jugar con las almas como si fuese el mismísimo diablo, quiero ser mala, quiero hacerte sufrir. Quiero jugar contigo como si de una marioneta se tratase, cogerte, levantarte, tirarte, ilusionarte, destrozarte, repararte y volver a tirarte. Quiero probar que se siente jugando con fuego, quiero rozar lo prohibido, quiero pasar la linea que separa lo bueno de lo malo, quiero tocar con la lengua el cortante filo de lo indebido.

¿Ellos o yo? ¿Quién vale más?

He aprendido que no puedo vivir por y para los demás, que no hay  alma de la que fiarse en esta vida. Que todo el mundo trabaja para ganarse un sitio más allá, que nadie dice la verdad, todos mienten para su propio bien. Que todos dicen dar todo por ti, pero a la hora de la verdad lo único que nos planteamos es ¿ellos o yo? ¿quién vale más?. La cuestión es ¿cuánto estamos dispuestos a dar por nuestras almas? ¿Cuánto tiraríamos por la borda? ¿Cuánto daño haríamos? ¿Cuánto seríamos capaces de mentir y liar a la gente solo para poder asegurarnos un puesto en el cielo solo por temor al infierno? Aquí nadie se salva, todos pensamos en nuestro beneficio, siempre vemos la otra cara, siempre vemos lo que nos conviene y lo que no, siempre queremos lo mejor "para ti" cuando realmente queremos decir que es lo mejor "para mí", que así nos saldrán las cosas mejor. ¿Cómo de ruines somos que venderíamos nuestra propia vida con tal de salvar nuestra alma?

domingo, 17 de abril de 2011

I miss your tan skin, your sweet smile. So good to me, so right.

No entiendo como he llegado aquí, me siento perdida, he tirado todo por el suelo. Me prometí no caer, me prometí seguir adelante pese a todo, pero ahora estoy aquí rendida esperando un beso tuyo, esperando tus labios, tu sonrisa, tu mirada, esperando tu dulce voz susurrando aquellas palabras con las que me enamoraste.

sábado, 2 de abril de 2011

Te quiero, te tengo, te tiro.

No busco amor, busco tenerte. A mi no me gusta el hecho de salir contigo, a mi me gusta el juego de hacerte caer a mis pies. ¿Qué divertido no? Hacer sufrir a los hombres solo por querer sentirte bien, iré al infierno sí, pero Satanás es mi hombre.