lunes, 30 de mayo de 2011

AME.

Dime cuantas veces quieres que te llore, que te siga, que te ruegue, que te implore. Dime cuantas veces quieres que vaya tras de ti.Por si no lo sabes tengo sentimientos y sé que tu sabes muy bien lo que siento. Déjame decirte que esto terminó porqué, mi corazón arde en llamas, y tú que no me amas, quiero escapar, quiero salir de este lugar. Y ya no tengo fuerza en las mañanas, este sentimiento me gana, basta de llorar las cosas debo de enfrentar.
Que lástima que tú no lo aceptes que te gusta que de ti esté pendiente, que te traiga la luna y que me asegure de que no huyas. En el fondo te gusta que piense en ti, que me encargue de hacerte feliz.

viernes, 27 de mayo de 2011

A pesar de todo te sigo echando de menos.

Borrón y cuenta nueva eso es lo que me dije. Me prometí no cambiar de página si no guardar ese libro y abrir otro nuevo. Cambié mi nombre, cambié mi identidad, mi vida, mis amigos, lo cambié todo y no lo hice para no encontrarme contigo pues te fuiste y a día de hoy no has vuelto, si no para olvidarme de lo que hiciste, para olvidarme de que un día me dejaste allí sola. Sí y digo sola porque no había nadie como tú, mejor amigo, confidente, amante indiscreto. Pero las cosas han cambiado en todos los aspectos menos en uno: te sigo echando de menos, y es que no hay nadie que se compare a ti, ya nada es igual en aquel sitio, simplemente no encuentro a nadie que me de lo que tu me diste. Si tu me entregaste cada suspiro, si tus pulmones hacían posible mi respiración. Fuiste tú quien me levantó mil veces de aquel sillón y me quitó las lágrimas. Fuiste tú quien mil veces me repitió lo valiosa que era, y no solo para ti. Fuiste tú quien me sacó una sonrisa en los peores y los mejores momentos, cuando estabas presente e incluso cuando no, tu recuerdo me hacía sonreír como la persona más tonta y feliz que te puedas encontrar. Fuiste tú quien me hizo olvidar mis rupturas antes que ninguna otra persona, incluso tú fuiste el único que me hizo olvidar que estaba enamorada por primera vez y de la persona equivocada. Fuiste tú quien me confesó todas sus cosas durante las largas noches en aquel invierno, y sí fui yo quien te apoyó cuando estabas mal porque tú lo hiciste conmigo. Fuiste tú quien tonteó, coqueteó, jugueteó o como bien quieras decirlo cada día de mi corta estancia allí, haciéndome sentir viva, feliz, deseada, querida, atractiva e incluso sexy. Quizás fui yo quien se dio cuenta demasiado tarde de todo ello y no supe atraparte a tiempo, pero te pedí mil veces que no me abandonases y lo sabes. Y no sé si me estoy explicando cuando digo que fuiste tú el único que me lo dio todo en aquel mundo de locos, y me da rabia estar aquí echándote de menos y saber que tu seguramente no te acordarás de aquellos días, no te acordarás de que existo, no habrás echo nada por volver a tener esos días, esas noches junto a mi. Lo he intentado todo pero volveré a repetir: Borrón y cuenta nueva eso es lo que me dije. Me prometí no cambiar de página si no guardar ese libro y abrir otro nuevo. Cambié mi nombre, cambié mi identidad, mi vida, mis amigos, lo cambié todo para olvidarme de que un día me dejaste allí sola. Pero las cosas han cambiado en todos los aspectos menos en uno: te sigo echando de menos, y supongo que eso es algo que jamás podré remediar.



sábado, 7 de mayo de 2011

Cuando sientas que todo se está acabando, que no hay salida y tu te hundes con el barco, quiero que me hagas un favor. Quiero que cierres fuertemente los ojos y desees con todas tus fuerzas que la realidad deje de coaccionar a los sueños, y entonces, solo entonces, quiero que desates tu imaginación aprisionada y la dejes volar, lejos, sin retenerla. Quiero que sueñes con lo que siempre has querido, que dejes llevar por los sueños, y que no vuelvas a la realidad hasta que en tu rostro se encuentre la más placentera de las sonrisas.

viernes, 6 de mayo de 2011

Los latidos de mi corazón marcaban el tiempo, debían ir acompasados con el paso de la gente porque no podía sentir nada, pero mi corazón cada segundo que pasaba iba más rápido y a la vez más lento, nada me distraía, mi mirada era precisa y exacta, no dejaba de mirar esas puertas por las que debías aparecer, a veces me daba la sensación de que tenía tantas ganas que te veía aunque no estuvieses. Pero de repente apareciste, sí estabas ahí y esta vez era real, sentí como si no pudiese moverme. Una lágrima resbaló por mi mejilla, estaba llorando, sonreí de la forma más hermosa, alegre y estúpida que nadie haya podido jamás imaginar. Como si nada empecé a correr y a chillar hasta llegar a tus brazos. Supongo que todo aquel aeropuerto pensaría que estaba loca, y no se equivocaban, estaba loca sí, loca de amor, loca por ti, por tu pelo, por tu sonrisa, por tu mirada...por todo. Y en el momento en el que te abracé sentí que el séptimo cielo quedaba mucho más abajo de donde yo estaba.

martes, 3 de mayo de 2011

Lo siento. Siento no haberme dado cuenta de lo que tenía, de no haberte tratado bien, de haber cometido errores en lo nuestro. Siento haberte dejado ir. Ahora me doy cuenta de lo que he perdido, de lo que tuve, de todo lo que me diste, de lo que te quiero y de lo mucho que daría por volver a tenerte.


Siento haber dejado que el amor que me diste muriera en mis brazos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Sentir la respiración del otro acariciando nuestra piel, esa mirada profunda y esa pequeña sonrisa que esconde tantos te quiero. 
Escuchar los latidos de nuestros corazones en medio del silencio, rápidos, acompasados. 
Pasar las manos alrededor de todo el cuerpo y luego entrelazarlas.
Perdernos el uno en el otro.
Fundirnos en uno.
Amarnos apasionadamente de noche.

Carta de amor.

Me encuentro sentada aquí en el portal de un edificio, en una calle desolada, son las tres de la tarde de un día de primavera, el sol aprieta con fuerza y siento como atraviesa mi piel calentando hasta la última de mis células. La gente huye, busca sombra, en cambio yo sigo aquí con el corazón cálido, no sé si gracias al sol o a tu recuerdo, y lo único que siento es que he de escribirte.

Para empezar te diré que papel y bolígrafo no pueden resumir esto que siento, que mi sentimiento es muy grande y las palabras insuficientes, pero no me desviaré de lo que principalmente quería contarte. Hoy me hallo donde dos años antes, durante miles de veces te he esperado horas junto a ella, la celestina de nuestro amor. Y hoy al recordar eso siento que verdaderamente he de confesar todo lo que sentí y lo que siento. No intentaré escribir bien, ni que quede poético simplemente me dejaré llevar por la fuerza de los sentimientos, lo más basto, lo más puro, lo que sea real.

Desde el primer momento en el que te vi sentí que eras diferente a los demás que tenías algo que me hacía sentir mejor que me hacía cambiar, sí, eres un chico normal pero cuando te miraba sentía que lo podíamos adivinar todo el uno del otro, sentía que volaba, que me volvía frágil, vulnerable, pura, estúpida e inocente...cuando me mirabas me sentía alguien y a la vez comprobaba que no era nada, pero aun así era feliz. Eras mi primer amor, y todo lo que sentía era nuevo, se sentía bien, era bello, pero tenía miedo, miedo a amar, a ser amada. Muchas veces antes había hecho uso de esa palabra, pero nunca había tomado el sentido y la forma que tu le diste, ahora era de verdad y nada podía remediarlo, y era demasiado evidente como para negarlo.

Pero el tiempo ya ha pasado, son dos años más los que pesan sobre nuestras espaldas, muchas cosas han cambiado pero aun así tu sigues siendo mi primer amor, eso nadie lo puede cambiar, y a veces me arrepiento de algunas decisiones que tomé en aquel momento por miedo a sufrir. Luego intento convencerme de que eran lo correcto, pero pocas veces lo consigo, y es que me enseñaste a que tengo que amar, ser valiente, equivocarme y aprender de mis errores, y esa es una lección muy valiosa.

Hoy estoy aquí tirada en en esa calle donde esperaba todas las tardes a que pasaras. Ya has pasado como de costumbre, y nuestras miradas se han cruzado, nos hemos reconocido y hemos podido sentir todo lo que una vez vivimos. Pero tu mirada era turbia, quizás porque son demasiadas cosas que contar para tan pocos segundos, quizás como ya he dicho antes, los años han hecho mella en nuestras almas ya apagadas, quien sabe, no estoy segura. Y es que ahora mismo lo único que sé es que por unos sengundos me he vuelto a sentir viva, y que aunque pasen mil años tu serás el primero, el verdadero. 

Te amo.

domingo, 1 de mayo de 2011

Se acerca sigilosamente por detrás, lo noto, puedo diferenciar su colonia, mi preferida, lo sé, porque poco a poco me voy perdiendo en el excitante aroma que desprende esa colonia rociada sobre su sensual cuerpo. Ya se ha sentado, su aroma está demasiado cerca, necesito besarle, necesito beber su aroma, y respirar esa pasión que envuelve el ambiente. No puedo evitarlo, me giro rápidamente y lo empujo dejándolo tirado sobre la cama, nada puede detenerme ya, actúo cual felino divisa su caza. Comienzo a besar su cuerpo de abajo hacia arriba, pues para mí sus labios son como una cima para todo escalador, un trofeo que se ha de conseguir, sea como sea. Pero no lo consigo, le gana el deseo de el momento, se hace el dominante, se convierte en la fiera y yo en la presa, en la fácil presa, echando mi cuerpo sobre la cama y besándome mientras pone el suyo sobre el mío. Me incorporo y empiezo a pasar mis dedos suavemente por su espalda, otro arrebato de dulce pasión. . .comienza a pasar sus labios acariciando mi espalda, no puedo evitar el placentero escalofrío que eso me produce. Rápidamente me abraza, e intenta calentarme con el calor de su cuerpo pues mi bello está de punta. Giro la cabeza lentamente, lo justo para poder observare su bello rostro, y sonrío al pensar en lo feliz que el me hace, me encanta, sabe lo que me gusta.


Noto algo, un leve susurro, un dulce sonido, que corta el frío aire, es su voz pronunciando esas dos palabras, esas cinco letras que me encantan, ese "Te amo".