jueves, 30 de junio de 2011

Duele.

No es fácil vivir a base de recuerdos. No es fácil quedarme en un pasado cada vez más borroso para mí. Y cada día que pasa, cada vez que cierro los ojos, noto como me cuesta más, como te alejas. Y siento que me olvidas con la facilidad con la que respiro, y duele, duele mucho saber que ya no te acordarás de mí, duele saber me muy lejos de aquí tú seguirás con tu vida sin preocuparte por mí, duele saber que yo nunca llegué a ser para ti lo que tú eras para mí. Y me he rendido porque ya no sé qué hacer para ser algo que eches de menos, ya no sé qué hacer para que vuelvas, ya no sé qué hacer par seguir viviendo.

miércoles, 29 de junio de 2011

Solo sé llorar y echarte de menos.

Tú, solo tú tienes ese don para hacerme sentir bien, para calmarme, para hacerme reír. Solo tú sabías comprenderme, escucharme y consolarme incluso cuando nadie podía. Y ahora que te has ido no hay día que no te eche de menos, no hay día que no llore tu ausencia, no hay noche que no pase en vela rezando para que vuelvas. Eres lo más valioso que he tenido nunca, eres lo único en lo que realmente he querido creer, él único que realmente ha sabido hacerme feliz. Y ahora que no te tengo me cuesta respirar, me cuesta creer, me cuesta querer, me cuesta hablar, me cuesta vivir, solo sé llorar y echarte de menos. Y es que echarte de menos es lo único que quiero hacer.

lunes, 27 de junio de 2011

Lo que me propuse a continuación fue no derramar ni una lágrima más. Los llantos debía reservarlos para ablandar otros corazones, no para consumir el mío. Y así lo hice desde ese mismo día. Aún no había 
cumplido los trece años.


La cinta roja - Carmen Posadas

Ella


Está sentada al borde de la cama con el móvil en una mano y en la otra un invitación. Mira el móvil mientras toma aire. Hoy todo se ha acabado para ella. En su otra mano una invitación para una de las mejores fiestas del siglo, la oportunidad de oro para hacer más que amigos, para ser "alguien". No tenía pensado ir, había quedado con él, pero ahora no lo queda nada, así que no se lo piensa dos veces, sabe que no quiere sufrir.
Se dirige al armario y se pone su vestido más sensual, rociando unas gotas de embriagador perfume alrededor de su cuerpo. Se sienta y mira otra vez su móvil, ahora encendido con su nombre, dice que no quiere que sufra, ella ríe, no puede evitarlo, coge el móvil, segura, decidida, sonriente, aunque rota, y mientras se calza sus espectaculares tacones, le responde "Que te ame no significa que tenga que desperdiciar mi vida, cuídate tú." Mete el móvil en su bolso, pinta sus labios color carmín mientras se echa un último vistazo al espejo, ahora es libre.
Hoy bailará hasta que no sienta los pies, no piensa mirar atrás, hoy cualquiera que se le cruce será víctima de sus encantos. Subirá a esa tarima y se comerá al mundo. Pintará de carmín en cualquier labio que no sea suyo. No sabe que le depara el mañana, pero sabe que hoy no piensa sufrir, por mucho que haya pasado, sabe que nadie merece que ella vaya detrás suya.
-No puedes pasarte toda la vida ahí tirada, tienes que vivirla como yo.
-A mi parecer, tu no vives la vida.
-Yo, ¡Claro que sí! ¿Porqué dices eso?
-Si vivir la vida es pasarme día y noche bailando y bebiendo hasta tener que ir a urgencias después de una noche en la que he reído sin saber porqué y que encima luego no me acordaré; y más tarde tomar drogas, para simplemente llegar a mi lecho de muerte antes, y que en el por mi cabeza solo ronden imágenes de fríos hospitales donde pasaba las noches de coma etílico y los días de sobredosis y que ningún familiar ni amigo venga a despedirme pues no gasté ni un momento de mi vida en ellos ya que estuve muy ocupada divirtiendome mientras perdía conocimiento, no, lo siento, prefiero morir aquí quieta.
-Yo no vivo la vida así.
-No simplemente, intentas morir de esa manera.

viernes, 24 de junio de 2011

No debería amarte.


No debería amarte, pero quiero, no puedo cambiarlo.
No debería verte, pero no puedo moverme, no puedo desviar la mirada.
Y no sé como estar bien cuando no lo estoy, porque no sé como parar lo que siento.
Solo para que lo sepas, lo que siento está tomando el control sobre mí, y no puedo evitarlo. No me rendiré, no lo dejaré ganar.
Pensé que deberías saber, me esforcé en alejarme de ti, pero no quiero hacerlo. Solo te diré todo antes de irme, solo para que lo sepas.

lunes, 20 de junio de 2011

Cuando estabas junto a mí.

Aún recuerdo esas tardes de diciembre junto a ti, cuando llovía y hacía frío, cuando nos metíamos bajo esa gran manta en tu sofá y me hacías reír solo como tú sabías. Aún recuerdo esa receta especial que me preparabas cuando estaba mal, esas noches que acababa dormida en tu cama, rendida de tanto llorar. Aún recuerdo esas noches de confesiones en las que nos lo contábamos absolutamente todo. Aún recuerdo cuando era feliz, cuando podía respirar, cuando podía vivir, cuando estabas junto a mí.

viernes, 17 de junio de 2011

Déjeuner du matin.

Il a mis le café 
Dans la tasse
Il a mis le lait 
Dans la tasse de café
Il a mis le sucre 
Dans le café au lait
Avec ma petite cuiller
Il a tourné.
Il a bu le café au lait
Il a reposé la tasse
Sans me parler
Il a allumé 
Une cigarette
Il a fait des ronds 
Avec la fumée
Il a mis les cendres dans le cendrier
Sans me parler
Sans me regarder
Il s'est levé
Il a mis 
Son chapeau sur sa tête
Il a mis 
Son manteau de pluie
Parce qu'il pleuvait
Et il est parti 
Sous la pluie
Sans une parole
Sans me regarder
Et moi j'ai pris
Ma tête dans ma main
Et j'ai pleuré

sábado, 11 de junio de 2011

Nunca olvidaré por qué te amo.



Nos queda mucha vida por delante, y siento que podrían pasar mil años, que podrían cambiar nuestras vidas y destinos por completo. Siento que mil sucesos podrían ocurrir hoy aquí, quizás los más sorprendentes o impactantes, siento que me podrían separar de ti toda una vida. Pero estoy segura que si volviese a verte, si volviese a ver tu hermosa sonrisa, tu indiscutible belleza y sobre todo si volviese a perderme en tus marrones e intensos ojos, no tardaría ni dos segundos en recordar por qué siempre te he amado.

miércoles, 8 de junio de 2011

Una reina incomprendida y un último adiós.

"Es a vos, hermana mía, a quien escribo por última vez. Acabo de ser condenada, no a una muerte honrosa, que se reserva para los criminales[...] pero voy a reunirme con vuestro hermano [...]. Me causa un hondo pesar abandonar a mis pobres hijos: vos sabéis que eran mi única razón de existir [...]. Que mi hijo no olvide nunca las últimas palabras de su padre, que yo le repito expresamente; ¡que nunca intente vengar nuestra muerte! [...] Debo hablaros de algo doloroso para mi corazón. Sé cuánta pena ha debido causaros este hijo mío. Perdonadle, querida hermana: pensad en su edad y en lo fácil que es hacer decir a un niño lo que se quiere, incluso aquello que no comprende [...]. Pido perdón a todos cuantos he conocido [...]. Perdono a todos mis enemigos el mal que me han hecho... Os abrazo de todo corazón, así como a mis pobres y queridos hijos.¡Dios mío, qué desgarrador es dejarlos para siempre! Adiós, adiós, ya no habré de ocuparme sino de mis deberes espirituales [...]".

martes, 7 de junio de 2011

Para siempre.

La sangre brotó tan rápido como nuestro amor se consumió, mis fuerzas se desvanecían como tú lo hiciste de mi vida, rápidamente. Poco a poco comencé a ver todo cada vez más negro, me sentía bien por una vez, ya nada me importaba, ya no podía pensar en nada malo, tan solo aparecía tu imagen tan perfecta como siempre, me sentía feliz. Todo esos momentos empezaron a pasar por mi mente, era como si los estuviese viviendo. Ya no había dolor, aquel dolor que tanto me hizo retorcer, había desaparecido dejando paso a un intenso placer. Quizás era la muerte, que ya estaba cerca de mí. Noté como mis extremidades dejaban de funcionar poco a poco y así con cada uno de mis órganos. Por un momento me asusté, no te podía ver, tuve miedo de haberte perdido, pero enseguida volviste. Quizás te había perdido en la realidad, pero siempre te guardaría en mi descanso eterno. Y después de pensar eso, cerré mis ojos guardando tu perfecta imagen conmigo para siempre.

lunes, 6 de junio de 2011

Arrancarme la piel y aguantarme el dolor.

Y quiero que todo esto sea mentira, no quiero tener que pasar por esto, no quiero sufrir otra vez por ti, no quiero tener que notar como mi corazón se parte en mil pedazos irreparables. No quiero ver como esas heridas se van abriendo y haciéndome daño, porque sé que tardarán en cicatrizar, porque sé que dolerá mucho. Quisiera creer que todo es mentira, que ya ha pasado, que ahora solo me toca ser feliz, pero sé que para que eso pase, primero tengo que arrancarme la piel y aguantar el dolor.


sábado, 4 de junio de 2011

Te quiero.

Te quiero bien y te quiero mal, te quiero dormido y despierto, te quiero con tus manías. Te quiero con tus defectos, con tus virtudes, con tus tonterías y con tus ratos inteligentes. Te quiero en tus buenos momentos y en tus malos también, te quiero para mí y para nadie más, pero te quiero.

viernes, 3 de junio de 2011

I wish that I was looking into your eyes.

Las comparaciones son difíciles de hacer una vez que has probado la perfección, como una manzana colgando de un árbol, cogí la más madura, aún tengo la semilla. Tú me dijiste "Sigue adelante" pero...¿a dónde voy? Creo que lo mejor es lo único que conozco.

I would back in time and change it but I can't.

Si pudiera volver atrás en el tiempo cambiaría tantas cosas. Quisiera poder volver y hacerlo todo bien, poder recuperar esa sonrisa tuya que iluminaba cada rincón de mi oscura soledad, cada mirada con la que podía saber todo, ese perfume que desprendía tu cuerpo haciéndome volar sin sentir el resto de cosas, quisiera recuperarlo todo y no perderlo nunca más, pero sé que no puedo.

Todo lo que sé es que no sé como ser algo que eches de menos.

Es triste saber que posiblemente esta sea la última vez que te vea, es triste no poder despedirme de ti de una forma decente, y menos sin haber aclarado todo lo que pasó. En mi mente hay tantos recuerdos de ti, pero aun así tantas preguntas que jamás podré resolver. Cada sonrisa con la que me iluminaste el día, cada mirada con la que me comprendiste, cada roce de tu piel contra la mía, todo eso se ha perdido. Me duele saber que seré pasto de tu recuerdo, o quizás de las cenizas de tu olvido, me duele saber que te entregarás a los brazos de otra y seguirás tu camino sin pensar en mí. Y es que todo lo que sé es que no sé como ser algo que eches de menos.