sábado, 29 de octubre de 2011

Lo he perdido todo, absolutamente todo. Ya no me queda nada por lo que estar aquí. Siempre he ido sacando fuerzas de las cosas más insospechadas para poder sobrevivir, pero estas se han acabado. Poco a poco, me he ido dejando llevar por sensaciones, por momentos, y no he hecho nada para evitarlos. El último suspiro, la última persona por la que respirar, la última persona a la quien contar todo. Repito que no sé cómo lo he hecho, lo único que sé, es que sabía que lo estaba perdiendo, lo estaba viendo ir, pero no lo impedía, simplemente, me senté a observarlo.

sábado, 22 de octubre de 2011

Creí que tenía la clave de la felicidad, lo creí.

Pensé que la tenía, pensé que tenía la clave de la felicidad. Él lo era todo, era la razón de perdonar, olvidar, sonreír, amar, vivir...simplemente él era la razón de mi existencia. Y ahora, ahora no está, lo perdí. ¿Como te quedas si pierdes lo más importante de esta vida? ¿Cómo continuas? No era un mejor amigo, no era un novio, no era un hermano, no era alguien de consuelo, era todo eso y más, era él, era Oscar, era mi Oscar.

No busques aquello que no existe.


"Seamos sinceros, a veces no hay nada más duro que alegrarte por la felicidad ajena." Carrie - Sexo En Nueva York.

Quizás sea verdad, quizás por muy inteligente que sea, el ser humano es el ser más egoísta que existe. ¿Por qué nos molesta tanto ver a los demás felices? ¿Es que acaso creemos que no lo seremos? ¿Que ellos siempre lo serán más? Quizás es que perdemos la esperanza un poco más cada vez que vemos a alguien sonreír, solo sabemos decir "Me alegro por ti" y poner una sonrisa que la mayoría de veces será demasiado falsa. Creemos que todo el mundo es capaz de ser feliz, que todo el mundo tiene ese pequeño don para sonreír con todo pues todo es bueno para ellos y no para nosotros. Pues no, es mentira. Los perfectos, los no tan perfectos, los que ayudan, los que son ayudados...tú, todos pasan malos momentos, y todos necesitan desahogarse alguna vez, todos lloramos o estamos tristes. Todos buscamos algo, que al igual que la perfección, no existe, y es la felicidad permanente. Pensamos que habrá algún momento que lo conseguiremos y al fin seremos felices para siempre.


¿Te has parado a pensar que no lo consigues porque no existe? La felicidad, se encuentra en las pequeñas cosas, en esa salida con tu amiga, en ese intercambio de miradas con ese chico que te gusta o en los cinco minutos que has gozado mientras estabas en el sofá viendo tu serie favorita. O quizás comiendo eso que tanto te gusta. No podemos conseguir una felicidad permanente, es más, cuanto más tratamos de buscarla más se esfuma, más cuesta disfrutar de las pequeñas cosas. Deja de pensar que en el futuro conseguirás todo lo que quieres y serás feliz, porque es mentira, no siempre serás feliz, tendrás deslices, sufrirás de vez en cuando. Así que, párate, disfruta del placer de darte una ducha relajante, de esa canción que te vuele loco/a, esa comida que hace que tu cuerpo se llene de buenas vibraciones, de esas pequeñas cosas que te hacen sonreír, porque a la larga, eso es lo que nos hace feliz, los pequeños detalles. Y es que las cosas que nos hacen felices de forma duradera están perdidas en un agujero negro y jamás las verás. Y cuanto más aceptes que no podrás estar siempre bien, que a veces podrás estar de bajón, y cuanto más empieces a disfrutar de las pequeñas cosas, más feliz serás, y a fin de cuentas, ya no envidiarás a otros, sino los otros a ti. Pero ese, es su problema.

domingo, 16 de octubre de 2011

Eres lo único que tengo, y me encanta.


Entiende que tenga miedo a perderte si por ti he dado todo, por ti he olvidado mi pasado y he curado las cicatrices, si por ti he sufrido por borrar todo aquello que te hacía mal, si por ti he llorado desconsoladamente cuando la tristeza se percibía en tu rostro, si por ti he aprendido a callarme algunas cosas, si por ti he superado mis miedos, si por ti he intentado hacer aquello de lo que no me creía capaz, si por ti he trabajado día y noche. Entiende que tenga miedo a perderte si por todo esto he estado trabajando durante mucho tiempo y de la manera más costosa y ahora veo que probablemente un día de estos, en cuestión de segundos, se pueda derribar todo aquello en lo que tanto empeño y tanto sentimiento he puesto.
Y si te pierdo porque has decidido seguir tu camino de otra forma, seré feliz al pensar que esa forma te hace feliz, pero a la vez sufriré sabiendo que yo no puedo ser la que te saque la sonrisa. Y tan solo me quedará esperar que mis besos, mis caricias, mis te quieros y todos los momentos que compartimos juntos pasen a ser parte de tu recuerdo y no pasto de las llamas del olvido.




sábado, 15 de octubre de 2011

Y antes de irte, dime que me quisiste, que me quisiste de verdad. Y prométeme que en la soledad, en el silencio de la noche, y en su más fría oscuridad, recordarás todos aquellos momentos que pasamos juntos, buscando en ellos algo de calor, y quizás, algún motivo para sonreír.

Tú.

Con el tiempo he aprendido a no dar tanta importancia a las cosas pues la mayoría no se lo merecen. Que no puedo sufrir por cualquier cosa. Y es que he aprendido, que las cosas vienen y van, que nunca se quedan. No es un modo de vida que escogemos es lo que hay que vivir, seas como seas. Pero a pesar de que hoy no le de tanto valor a las cosas y sea inmune a casi todo, sigo teniendo un punto débil, que nunca, nunca conseguiré vencer. . .tú.

sábado, 1 de octubre de 2011

A veces, en mitad de la noche, de la oscuridad y del silencio, siento que te echo de menos, siento que te quiero y que no lo hice bien. Y me arrepiento, me arrepiento ahora de todo, de lo tonta y de lo ciega que fui para no ver que estaba perdiendo lo mejor que nunca me ha podido y me podrá pasar. Y ahora creo en eso de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. El problema es que por tan simple lección he pagado un precio muy alto llegando así a arruinar mi vida.