domingo, 29 de enero de 2012

Hay días como el de hoy, en los que decido alejarme un poco, ser un poco más dura, pero me cuesta mucho. Me odio porque al final siempre caigo, porque soy débil, débil y estúpida. En esas veces siento que a ti no te importa no hablar conmigo, no te importa no tenerme encima, eres feliz igualmente, y entonces es cuando veo que te pierdo, y que con ello pierdo una gran parte de mí. Y lloro. Lloro porque eres el único que me ha hecho volver a sentir viva, que me ha devuelto la esperanza. Eres tú el que me ha hecho sonreír durante días seguidos. Y si te pierdo, si te pierdo no sé qué sería de mí, de mi alma, de mis ganas de vivir. Por eso veo que no debería ser tan estúpida, que no debería arriesgarme a perder una cosa tan importante solo por querer parecer fuerte e independiente cuando todos saben que no es así. Pero es que hay veces en las que me da la sensación de que estoy muy encima tuya, y que te obligo a convensar conmigo y cosas que si por ti fuera, no harías. Y es entonces cuando decido alejarme un poco y hacerme la dura. Y es un ciclo, y solo acabará cuando un día de tan estúpida que soy, te pierda.


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viernes, 27 de enero de 2012

Echo de menos esos días.

Aún recuerdo esos días en los que levantaba la mirada y ahí estabas tú, a la otra punta del pasillo. Y daba igual, porque en cuanto te miraba a los ojos era como si estuvieses a mi lado, susurrándome todo lo que pasaba por tu mente. Adoraba perderme en tus ojos y descubrir en ti aquello que ni siquiera tú sabías. Eran dos puertas abiertas que daban a otro mundo, a uno muy grande. Perderme en la profundidad de tus ojos era lo mismo que evadirme de este mundo, lo mismo que dejar de pensar, de saber y de sufrir, era sentir paz conmigo misma. Y echo de menos el no poder ver a nadie más del mismo modo en el que te veía a ti. Echo de menos el saber que no me mentías, que lo sentías de corazón. Echo de menos el no tener que usar palabras, el poder adivinar las cosas. Echo de menos el perderme siglos en una mirada y no querer regresar. Echo de menos esos días.


jueves, 19 de enero de 2012

Otra noche más.

Otra noche tranquila, serena, dormía yo a la luz de la luna. Era un sueño muy dulce, casi real. Soñé que estaba contigo y que era de verdad. Tan de verdad que te fuiste otra vez, dejándome a solas con el corazón hecho añicos. Empecé a llorar creyendo que me iba a morir.

Otra noche, agitada, destrozada, desesperada, me he vuelto a despertar, buscándote y rezando por que el hecho de que te hubieras ido fuera un sueño, solo un simple sueño. Pero a pesar de que por un momento lo creí, más tarde pude comprobar que no era un sueño solo, sino la simple y cruel realidad.

domingo, 15 de enero de 2012

-¡Dime la razón por la que te cortas!
-No lo entenderías aunque te lo intentase contar...
-Bueno, inténtalo...
-Es como...Imagina que tienes que estar en una habitación con la persona que más odias en este mundo. No hay ventanas ni puertas, así que no puedes coger e irte. Esa persona se sienta ahí y simplemente te grita, te dice lo gorda y fea que eres, y lo poco que vales. Te dice que nadie en su sano juicio sería capaz de quererte en toda su vida, y que estás mucho mejor muerta. La única manera de hacer que se callen es haciéndoles daño. Esa es mi cabeza. Hay voces en ella que me dicen lo gorda y fea que soy, y lo poco que valgo. Y si no me hago daño no se callan. No puedo escapar de mi mente, no puedo ganar, estoy loca.

Adoro las tardes de lluvia.

Adoro las tardes de lluvia. Adoro sentarme en una habitación a oscuras y muy silenciosa y simplemente contemplar la lluvia caer durante horas. Adoro ver como golpea el cristal, cómo se desvían de su camino, cómo caen por éste juntándose unas con otras y llegando hasta el final, hasta el fin de sus cortas vidas. Adoro ver lo maravillosa que puede ser la naturaleza. Adoro ver llover porque me recuerda a ti, es como si en parte estuviese contigo, me calma y me hace estar en paz conmigo misma. Y lo que más adoro de ver llover, es que puedo pasar todas esas horas que estoy sin ti, puedo matarlas rápidamente, puedo hacer que tu llegada sea más rápida. Aunque siempre adoraría más contemplarla a tu lado.

Me gustaría que no dejase de llover.

Me gustaría que lloviese durante todo el invierno, y el verano a poder ser también. Me gustaría que no dejase de llover hasta que yo te hubiese olvidado, aunque durase años. Así no tendría que ocultar mis ganas de no salir, así no tendría que evitar a la gente y esconder mi cara de dolor. Evitaría que los demás me repitiesen los mismos sermones estúpidos e inservibles de que hay alguien mejor que tú. Y si saliese a la calle, no tendría que aguantar mis ganas de llorar, no tendría que ocultar mis lágrimas. Podría dar largos paseos y pasar por todos los sitios en los que fuimos felices. Podría llorar por los recuerdos. Podría decir que la causa de mi tristeza es el mal tiempo. Y lo más importante, podría jamás olvidarte, podría amarte por siempre y cada noche con su día llorar porque al perderte, perdí la poca felicidad que un día merecí.

sábado, 14 de enero de 2012

Adoro vivir, pero odio vivir si no es contigo.


Adoro desayunar, pero odio desayunar si no es contigo.
Adoro sentarme y no hacer nada, pero odio hacerlo si no es contigo.
Adoro ver la televisión o mi película favorita, pero odio verla si no es contigo.
Adoro salir a pasear, pero odio no pasear contigo.
Adoro tomar un café en cualquier cafetería, pero odio tomarlo si no es contigo.
Adoro sentarme en la oscuridad a contemplar las estrellas, pero odio contemplarlas si no es contigo.
Adoro darme una ducha caliente, pero odio dármela si no es contigo.
Adoro degustar mis platos favoritos, pero odio degustarlos si no es contigo.
Adoro acostarme en la cama calentita y poder dormir, pero odio hacerlo si no es contigo.
Adoro vivir, pero odio vivir si no es contigo.

Please always stay.

Todavía guardo aquellos bellos recuerdos, esas fotos, esas conversaciones, esas cosas que aunque no lo supieras, me hacían la mujer más feliz de este mundo. Hasta que te dejé ir.
 Sé que nunca me lo voy a perdonar, y sé que cada vez será peor. Pero es que cada vez que veo todo lo que me decias puedo observar lo que tenía delante mía, lo que tenía y podría haber aprovechado. Pero no, ahora ya no estás, y me arrepineto. Sé que fui una estúpida al hacerlo, y que ahora me doy cuenta de mi error. Te necesito aquí a mi lado más que a nadie, nadie puede ocupar tu sitio, y esto cada vez es más difícil. Cada vez que me conceto rezo a todos los dioses conocidos y desconocidos de que estés ahí, que haya un mensaje para mí donde diga que me echas de menos, que lo sientes por haberte ido, que me quieres y que quisieras que todo fuera igual que antes. Rezo por verte otra vez, por escucharte, rezo por que te quedes aquí, conmigo para siempre, please always stay.



viernes, 13 de enero de 2012

Otra noche más, me encantaría que estuvieses a mi lado.

 Mis ojos se van cerrando lentamente y estoy a punto de caer rendida, pero mi mente se resiste a dejar de pensar en ti, en lo bien que suena tu risa, lo hermosa que es tu mirada o lo mucho que me puede enamorar tu sonrisa. Me hace pensar en cómo actúas, en esas veces que haces el tonto para simplemente hacerme reír, esas veces en las que cuentas las cosas con un adorable entusiasmo o cuando me abrazas sin motivo aparente. Y aunque mis ojos no aguantan ni un segundo más abiertos, a mi mente todavía le quedan fuerzas suficientes para recordarme lo bien que besas, lo mucho que me gustan tus labios y lo mucho que necesito cada uno de tus besos. También me recuerda que adoro estar entre tus brazos porque me siento protegida, que adoro apoyar la cabeza en tu hombro y respirar tu aroma.
 La cabeza me da vueltas de tantos recuerdos que tengo de ti, pero me gusta porque me hace saber que te quiero, que te amo y que lo eres todo para mí. Y al igual que todas las noches, el sueño me vence y me hace caer en los brazos de Morfeo, pero no sin antes dejarme pensar que, otra noche más, me encantaría que estuvieses a mi lado para poder dormir junto a ti.

sábado, 7 de enero de 2012


A donde tú vayas, iré yo.
Donde tú vivas, viviré yo.
Donde tú mueras, allí moriré yo.
Y allí me enterrarán.
Y ni la muerte podrá separarnos.

"- ¿Crees que nuestro amor puede causar milagros?
- Sí lo creo, es lo que me hace volver contigo cada vez.
- ¿Crees que nuestro amor nos llevará juntos?
- Creo que nuestro amor puede hacer todo lo que queramos."

¿Por qué vamos detrás de aquello que nos hiere? ¿Por qué nos alejamos de aquello que nos hace bien? Siempre buscamos la felicidad, el buen trato, pero solo nos rodeamos de lo que más nos hiere. Somos nuestros peores enemigos, nos entregamos al dolor por voluntad propia.

As long as you're here with me, I'll be ok.

They say that love is forever, your forever is all that I need. 
Please stay as long as you need.
Can't promise you that things won't be broken, but I swear that I will never leave.
Please stay forever with me.