domingo, 26 de febrero de 2012

Tú, belleza desconocida. Tú, diosa de ébano. Tú, dueña de la hermosura. Tú, que rozas la perfección. Quisiera conocer aquello que escondes detrás tuya, el decreto de tu pelo rubio y largo, ese que cae suavemente paseándose sobre tus hombros y acariciando tu espalda. Quisiera saber el secreto por el que esa tez tan suave y clara me hace perder la cabeza. Quizás la clave esté en tus ojos claros, a veces tan puros y desveladores como falsos y dolorosos. O a lo mejor me equivoco y se encuentra posado en esos labios tuyos tan finos y suaves, tan dulces y sabrosos. A veces aparentas tan delicada cual dulce y pequeña muñeca de porcelana, frágil y sensible. Otras pareces tan fuerte y poderosa como la mayor de las domadoras que jamás haya visto. Eres la perfecta diosa de ébano que jamás haya conocido este mundo.
Siento su respiración, acompasada con la mía. Una gota de agua recorre lentamente su fuerte espalda dibujando el contorno de ese tatuaje que no entiendo, y del cual desearía conocer su historia si con eso puedo volver a escuchar su dulce y sensual voz, esa que suena cual dulce melodía para mis frágiles oídos.
Y ahí sigue esa gota, dichosa, caprichosa y deseosa de recorrer esa espalda y llegar más allá de donde está. Siento envidia, desearía poder ser ella, o aún mejor, lanzarme contra ella, arrebatarle ese deseo, hacerlo mío y así poder apoderarme de ese cuerpo con mis delgados y suaves dedos.

sábado, 18 de febrero de 2012

La mayoría de los días del año no tienen nada de especial.


   El otro día, estaba yo viendo una película que me gusta mucho (500 días de verano, la cual recomiendo, todo sea dicho), y escuché una frase que quería comentar hace tiempo ya. Hacia el final de la película el protagonista comenta : "La mayoría de los días del año no tienen nada de especial, comienzan y acaban sin dejarnos recuerdos perdurables en la memoria, la mayoría de los días no tienen ningún impacto sobre el transcurso de una vida."

   Y yo, quería comentarla pues, ¿acaso no es verdad? Nosotros, humanos, tan ignorantes como conocimientos poseemos, siempre buscamos algo especial cada día, nos levantamos soñando que ese día será grande, reirás y tendrás algo mítico para acordarte, un bello recuerdo (pues siempre repelemos lo malo) de esa fecha, que luego podrás recordar con una sonrisa en la cara. Pero no, ese día llega al final, y sabes que lo único que has conseguido es más estrés y cumplir otra jornada laborar simplemente. Pero es que los grandes momentos se nos sirven en pequeñas bandejas, la vida se cuenta por los momentos que te dejan sin respiración, no son aquellos que pasan como una rutina aburrida. Qué ilusos somos, aunque quizás, un día de estos, tan normal como muchos otros, ocurra algo.

viernes, 17 de febrero de 2012

Nous dormirons ensemble.

Que ce soit dimanche ou lundi 
Soir ou matin minuit midi 
Dans l'enfer ou le paradis 
Les amours aux amours ressemblent 
C'était hier que je t'ai dit 

Nous dormirons ensemble 

C'était hier et c'est demain 
Je n'ai plus que toi de chemin 
J'ai mis mon coeur entre tes mains 
Avec le tien comme il va l'amble 
Tout ce qu'il a de temps humain 

Nous dormirons ensemble 

Mon amour ce qui fut sera 
Le ciel est sur nous comme un drap 
J'ai refermé sur toi mes bras 
Et tant je t'aime que j'en tremble 
Aussi longtemps que tu voudras 

Nous dormirons ensemble
Palabras, las palabras se las lleva el viento. Actos, los actos se borran cada vez que llueve. Nada sirve para asegurar la palabra del otro, sus sentimientos, su verdad y su mentira. Es confianza, confianza ciega la cual en los momentos de verdad desaparece. Es saber si actua o no. Es una constante duda, un constante miedo, una constante amargura, hasta que decides acabar con todo para que acabe esa amargura antes de que ésta acabe contigo.