domingo, 22 de abril de 2012

"Es gracioso cómo unas pocas palabras tuyas pueden hacerme sentir millones de veces mejor."

Quizás sea hora de escribir otra historia.

Quizás esto haya marcado un antes y un después y sea hora de empezar de nuevo. Una etapa se cierra y con ella cambiamos de hoja, pero...¿Es esta la última  hoja? Quizás sea hora de cambiar de libro, y ya no haya nada más que escribir en esta historia. Quizás hayamos agotado todos nuestros recursos y ya no nos quede otra cosa más a parte de reescribir una y otra vez la misma historia, y sinceramente estoy cansada. Alguien se ha ido, uno de los personajes a muerto, pero sigo muy atada a ti, al echo de que tu vivas en mi vida y escribas cada día un poco más en ella. Pero el tiempo de madurar llega para todos, y creo que este es el nuestro, o por lo menos el mío. Sé como persona madura que esto no va a llegar más lejos y que tengo que acabarlo, aunque como toda niña que uno guarda en el interior estoy convencida de que te necesito para seguir respirando. Será una dura lucha hasta saber que hacer con todo. De momento, lo mejor será dejar el libro abierto por este pequeño capítulo que aquí acaba, y hasta el momento de la decisión final, dejar que tome polvo reflexionando y llenando mi vida de bellos momentos escritos.

jueves, 5 de abril de 2012


Nunca olvidaré aquella mirada.

Nunca conseguiré borrar la mirada de aquella chica. Parecía como si estuviese vacía, como si le hubiesen robado el alma y las ganas de vivir. Aún recuerdo como se acicalaba el pelo mientras miraba fijamente al espejo como si estuviese hipnotizada. Parecía que no quería salir de aquel estado y enfrentarse a la realidad. De pronto se giró y me miró fijamente a los ojos. Aquella mirada me traspasó y me quemó. Parecía como si de repente su mirada se hubiese llenado de odio y de dolor. Sus ojos gritaban auxilio y pedían ser escuchados. Se humedecieron sus ojos devolviendo por un instante ese inocente brillo que seguramente antes siempre solían tener. Respiró hondo y fijó la mirada en el espejo, perdida, indicando que aún no estaba lista para afrontar la realidad.