domingo, 6 de noviembre de 2011

Es como si me hubiesen encerrado en una caja pequeña.

Es como si me hubiesen encerrado en una caja pequeña, oscura y silenciosa junto a mis miedos, mis peores pensamientos y los peores sentimientos que jamás haya podido sentir. Todo está oscuro y silencioso. Me duele, es un dolor agudo que apenas me deja respirar. Quiero morir, estar viva me tortura y me hace volverme loca. Fuera parece que hace viento, que llueve y que la gente ríe. Sí, ríe, y sus risas retumban en mi cabeza como horribles voces que me recuerdan que fui feliz y que un día lo vendí todo para estar con alguien que lo único que supo hacer fue coger mi corazón, destrozarlo, y devolvérmelo porque ya no le servía. Y ahora estoy aquí sentada, sintiendo como duelen las heridas, pensando lo mal que lo he pasado y sufriendo al saber que no podré volver a ser feliz.