sábado, 18 de febrero de 2012

La mayoría de los días del año no tienen nada de especial.


   El otro día, estaba yo viendo una película que me gusta mucho (500 días de verano, la cual recomiendo, todo sea dicho), y escuché una frase que quería comentar hace tiempo ya. Hacia el final de la película el protagonista comenta : "La mayoría de los días del año no tienen nada de especial, comienzan y acaban sin dejarnos recuerdos perdurables en la memoria, la mayoría de los días no tienen ningún impacto sobre el transcurso de una vida."

   Y yo, quería comentarla pues, ¿acaso no es verdad? Nosotros, humanos, tan ignorantes como conocimientos poseemos, siempre buscamos algo especial cada día, nos levantamos soñando que ese día será grande, reirás y tendrás algo mítico para acordarte, un bello recuerdo (pues siempre repelemos lo malo) de esa fecha, que luego podrás recordar con una sonrisa en la cara. Pero no, ese día llega al final, y sabes que lo único que has conseguido es más estrés y cumplir otra jornada laborar simplemente. Pero es que los grandes momentos se nos sirven en pequeñas bandejas, la vida se cuenta por los momentos que te dejan sin respiración, no son aquellos que pasan como una rutina aburrida. Qué ilusos somos, aunque quizás, un día de estos, tan normal como muchos otros, ocurra algo.