jueves, 5 de abril de 2012

Nunca olvidaré aquella mirada.

Nunca conseguiré borrar la mirada de aquella chica. Parecía como si estuviese vacía, como si le hubiesen robado el alma y las ganas de vivir. Aún recuerdo como se acicalaba el pelo mientras miraba fijamente al espejo como si estuviese hipnotizada. Parecía que no quería salir de aquel estado y enfrentarse a la realidad. De pronto se giró y me miró fijamente a los ojos. Aquella mirada me traspasó y me quemó. Parecía como si de repente su mirada se hubiese llenado de odio y de dolor. Sus ojos gritaban auxilio y pedían ser escuchados. Se humedecieron sus ojos devolviendo por un instante ese inocente brillo que seguramente antes siempre solían tener. Respiró hondo y fijó la mirada en el espejo, perdida, indicando que aún no estaba lista para afrontar la realidad.