domingo, 13 de octubre de 2013

13 de octubre de 2013

Pero el amor, el amor es un arma de doble filo. El amor es como el fuego, que quien juega con él se puede quemar. Por eso, cuanto más tiempo permaneces jugueteando con él, cuanto más tiempo pasas aferrado a él, más posibilidades tienes de quemarte. Ese ha sido siempre mi gran error, nunca sé cuándo es el momento de apartarse, siempre es muy tarde para mí; y parece ser un error del que nunca aprenderé pues aunque sé que jugar contigo se está volviendo muy peligroso, no me quitaré y otra vez volveré a quemarme.