viernes, 3 de enero de 2014

3 de enero de 2014

¿Por qué nos pasamos la vida intentando ser diferentes? Siempre queremos ser mejores, más perfectos. Nos pasamos la vida comprando ropa nueva, miles de productos de belleza y muchas cosas más para poder vernos mejor. Está bien cuidarse y querer gustarse a uno mismo pero ¿cuál es el precio a pagar? ¿es la obsesión? Nunca se tiene lo suficiente para quererse a uno porque siempre hay alguien mejor ¿tan difícil es aceptarse a uno mismo tal y como es? 
Cuando el espejo en el que uno se refleja es otra persona es cuando empiezan los problemas porque por mucho que intentemos ser como otros, nunca llegaremos a ser ellos. Ni si quiera ellos llegarán a ser ellos mismos porque pretenden ser otras personas. A veces estamos tan obsesionados por ser como aquella persona que creemos perfecta, que nos olvidamos de que podemos ser perfectos siendo nosotros mismos. 
Pero todas estas palabras las olvidaremos, y yo la primera, y volveremos a nuestro mundo de blogs de moda, tiendas caras y cosméticos de marca porque querremos ser quienes no somos; y cuanto más lo consigamos, más felices seremos. Eso sí, mi pregunta es ¿al final del día somos realmente más felices simplemente por haber conseguido ser más como esa persona? Porque yo personalmente creo ser feliz, pero en el fondo esa pequeña sensación de amargura provocada por el no quererme a mí misma realmente no desaparece.