jueves, 15 de marzo de 2012

Nunca nos conformados con nada, siempre lo queremos todo.

Qué idiota es el ser humano, qué idiotas somos. Nunca nos conformamos con nada, siempre lo queremos todo. Vivimos toda nuestra infancia queriendo ser mayores, y cuando tocamos la madurez, nos arrepentimos de no haber vivido la infancia como nos habría gustado, y nos pasamos todo ese periodo pensando en lo que echamos de menos aquellos tiempos, y deseando que lleguen tiempos mejores. Y así llegamos a la vejez, cuando nos damos cuenta, que por soñar, querer y añorar, hemos perdido toda una vida, y entonces queremos vivirla. Pero ya será demasiado tarde, ya estaremos en nuestros últimos soplos de aire como para poder recrear todos y cada uno de esos momentos perdidos, por querer soñar.