viernes, 27 de mayo de 2011

A pesar de todo te sigo echando de menos.

Borrón y cuenta nueva eso es lo que me dije. Me prometí no cambiar de página si no guardar ese libro y abrir otro nuevo. Cambié mi nombre, cambié mi identidad, mi vida, mis amigos, lo cambié todo y no lo hice para no encontrarme contigo pues te fuiste y a día de hoy no has vuelto, si no para olvidarme de lo que hiciste, para olvidarme de que un día me dejaste allí sola. Sí y digo sola porque no había nadie como tú, mejor amigo, confidente, amante indiscreto. Pero las cosas han cambiado en todos los aspectos menos en uno: te sigo echando de menos, y es que no hay nadie que se compare a ti, ya nada es igual en aquel sitio, simplemente no encuentro a nadie que me de lo que tu me diste. Si tu me entregaste cada suspiro, si tus pulmones hacían posible mi respiración. Fuiste tú quien me levantó mil veces de aquel sillón y me quitó las lágrimas. Fuiste tú quien mil veces me repitió lo valiosa que era, y no solo para ti. Fuiste tú quien me sacó una sonrisa en los peores y los mejores momentos, cuando estabas presente e incluso cuando no, tu recuerdo me hacía sonreír como la persona más tonta y feliz que te puedas encontrar. Fuiste tú quien me hizo olvidar mis rupturas antes que ninguna otra persona, incluso tú fuiste el único que me hizo olvidar que estaba enamorada por primera vez y de la persona equivocada. Fuiste tú quien me confesó todas sus cosas durante las largas noches en aquel invierno, y sí fui yo quien te apoyó cuando estabas mal porque tú lo hiciste conmigo. Fuiste tú quien tonteó, coqueteó, jugueteó o como bien quieras decirlo cada día de mi corta estancia allí, haciéndome sentir viva, feliz, deseada, querida, atractiva e incluso sexy. Quizás fui yo quien se dio cuenta demasiado tarde de todo ello y no supe atraparte a tiempo, pero te pedí mil veces que no me abandonases y lo sabes. Y no sé si me estoy explicando cuando digo que fuiste tú el único que me lo dio todo en aquel mundo de locos, y me da rabia estar aquí echándote de menos y saber que tu seguramente no te acordarás de aquellos días, no te acordarás de que existo, no habrás echo nada por volver a tener esos días, esas noches junto a mi. Lo he intentado todo pero volveré a repetir: Borrón y cuenta nueva eso es lo que me dije. Me prometí no cambiar de página si no guardar ese libro y abrir otro nuevo. Cambié mi nombre, cambié mi identidad, mi vida, mis amigos, lo cambié todo para olvidarme de que un día me dejaste allí sola. Pero las cosas han cambiado en todos los aspectos menos en uno: te sigo echando de menos, y supongo que eso es algo que jamás podré remediar.