sábado, 22 de octubre de 2011

Creí que tenía la clave de la felicidad, lo creí.

Pensé que la tenía, pensé que tenía la clave de la felicidad. Él lo era todo, era la razón de perdonar, olvidar, sonreír, amar, vivir...simplemente él era la razón de mi existencia. Y ahora, ahora no está, lo perdí. ¿Como te quedas si pierdes lo más importante de esta vida? ¿Cómo continuas? No era un mejor amigo, no era un novio, no era un hermano, no era alguien de consuelo, era todo eso y más, era él, era Oscar, era mi Oscar.