sábado, 22 de octubre de 2011

No busques aquello que no existe.


"Seamos sinceros, a veces no hay nada más duro que alegrarte por la felicidad ajena." Carrie - Sexo En Nueva York.

Quizás sea verdad, quizás por muy inteligente que sea, el ser humano es el ser más egoísta que existe. ¿Por qué nos molesta tanto ver a los demás felices? ¿Es que acaso creemos que no lo seremos? ¿Que ellos siempre lo serán más? Quizás es que perdemos la esperanza un poco más cada vez que vemos a alguien sonreír, solo sabemos decir "Me alegro por ti" y poner una sonrisa que la mayoría de veces será demasiado falsa. Creemos que todo el mundo es capaz de ser feliz, que todo el mundo tiene ese pequeño don para sonreír con todo pues todo es bueno para ellos y no para nosotros. Pues no, es mentira. Los perfectos, los no tan perfectos, los que ayudan, los que son ayudados...tú, todos pasan malos momentos, y todos necesitan desahogarse alguna vez, todos lloramos o estamos tristes. Todos buscamos algo, que al igual que la perfección, no existe, y es la felicidad permanente. Pensamos que habrá algún momento que lo conseguiremos y al fin seremos felices para siempre.


¿Te has parado a pensar que no lo consigues porque no existe? La felicidad, se encuentra en las pequeñas cosas, en esa salida con tu amiga, en ese intercambio de miradas con ese chico que te gusta o en los cinco minutos que has gozado mientras estabas en el sofá viendo tu serie favorita. O quizás comiendo eso que tanto te gusta. No podemos conseguir una felicidad permanente, es más, cuanto más tratamos de buscarla más se esfuma, más cuesta disfrutar de las pequeñas cosas. Deja de pensar que en el futuro conseguirás todo lo que quieres y serás feliz, porque es mentira, no siempre serás feliz, tendrás deslices, sufrirás de vez en cuando. Así que, párate, disfruta del placer de darte una ducha relajante, de esa canción que te vuele loco/a, esa comida que hace que tu cuerpo se llene de buenas vibraciones, de esas pequeñas cosas que te hacen sonreír, porque a la larga, eso es lo que nos hace feliz, los pequeños detalles. Y es que las cosas que nos hacen felices de forma duradera están perdidas en un agujero negro y jamás las verás. Y cuanto más aceptes que no podrás estar siempre bien, que a veces podrás estar de bajón, y cuanto más empieces a disfrutar de las pequeñas cosas, más feliz serás, y a fin de cuentas, ya no envidiarás a otros, sino los otros a ti. Pero ese, es su problema.