lunes, 27 de junio de 2011

Ella


Está sentada al borde de la cama con el móvil en una mano y en la otra un invitación. Mira el móvil mientras toma aire. Hoy todo se ha acabado para ella. En su otra mano una invitación para una de las mejores fiestas del siglo, la oportunidad de oro para hacer más que amigos, para ser "alguien". No tenía pensado ir, había quedado con él, pero ahora no lo queda nada, así que no se lo piensa dos veces, sabe que no quiere sufrir.
Se dirige al armario y se pone su vestido más sensual, rociando unas gotas de embriagador perfume alrededor de su cuerpo. Se sienta y mira otra vez su móvil, ahora encendido con su nombre, dice que no quiere que sufra, ella ríe, no puede evitarlo, coge el móvil, segura, decidida, sonriente, aunque rota, y mientras se calza sus espectaculares tacones, le responde "Que te ame no significa que tenga que desperdiciar mi vida, cuídate tú." Mete el móvil en su bolso, pinta sus labios color carmín mientras se echa un último vistazo al espejo, ahora es libre.
Hoy bailará hasta que no sienta los pies, no piensa mirar atrás, hoy cualquiera que se le cruce será víctima de sus encantos. Subirá a esa tarima y se comerá al mundo. Pintará de carmín en cualquier labio que no sea suyo. No sabe que le depara el mañana, pero sabe que hoy no piensa sufrir, por mucho que haya pasado, sabe que nadie merece que ella vaya detrás suya.