viernes, 22 de abril de 2011

Cuando cierras los ojos y apoyas tu frente junto a la mía. Cuando sonríes y te acercas. Cuando tu aliento se junta con el mío y tuerces la cabeza levemente. Cuando subes tu mano por mi cuello y me acaricias. Cuando te quedas a un escaso milímetro y me coges de la cintura. Cuando me susurras dulces palabras y me besas. Cuando haces que esa corriente eléctrica fluya entre nosotros, entonces es cuando realmente me doy cuenta de lo mucho que te quiero.