viernes, 22 de abril de 2011

Nunca creí que sería así, nunca creí que nuestro último adiós, nuestra última palabra, nuestro último beso sería de esa manera. Nunca creí que habría un último entre nosotros, nunca hasta ahora.  Ahora te has ido, ya no estás, me has dejado, llorando sola, en medio de la oscuridad con los labios abiertos, esperando a que me beses, a que quites con esa dulzura tuya la lágrima que corre a través de mi mejilla. Aunque fuese por última vez, daría todo porque estuvieses aquí otra vez conmigo, no te preguntaría si quiera en qué falle. Tan solo quiero sentir tu respiración otra vez, sentir como tus dedos recorren mi cuello, como me miras a los ojos y adivinas lo que pienso, como me acoges entre tus brazos, como juegas a besarme, como mientes diciendo que me quieres...