domingo, 15 de enero de 2012

-¡Dime la razón por la que te cortas!
-No lo entenderías aunque te lo intentase contar...
-Bueno, inténtalo...
-Es como...Imagina que tienes que estar en una habitación con la persona que más odias en este mundo. No hay ventanas ni puertas, así que no puedes coger e irte. Esa persona se sienta ahí y simplemente te grita, te dice lo gorda y fea que eres, y lo poco que vales. Te dice que nadie en su sano juicio sería capaz de quererte en toda su vida, y que estás mucho mejor muerta. La única manera de hacer que se callen es haciéndoles daño. Esa es mi cabeza. Hay voces en ella que me dicen lo gorda y fea que soy, y lo poco que valgo. Y si no me hago daño no se callan. No puedo escapar de mi mente, no puedo ganar, estoy loca.