viernes, 13 de enero de 2012

Otra noche más, me encantaría que estuvieses a mi lado.

 Mis ojos se van cerrando lentamente y estoy a punto de caer rendida, pero mi mente se resiste a dejar de pensar en ti, en lo bien que suena tu risa, lo hermosa que es tu mirada o lo mucho que me puede enamorar tu sonrisa. Me hace pensar en cómo actúas, en esas veces que haces el tonto para simplemente hacerme reír, esas veces en las que cuentas las cosas con un adorable entusiasmo o cuando me abrazas sin motivo aparente. Y aunque mis ojos no aguantan ni un segundo más abiertos, a mi mente todavía le quedan fuerzas suficientes para recordarme lo bien que besas, lo mucho que me gustan tus labios y lo mucho que necesito cada uno de tus besos. También me recuerda que adoro estar entre tus brazos porque me siento protegida, que adoro apoyar la cabeza en tu hombro y respirar tu aroma.
 La cabeza me da vueltas de tantos recuerdos que tengo de ti, pero me gusta porque me hace saber que te quiero, que te amo y que lo eres todo para mí. Y al igual que todas las noches, el sueño me vence y me hace caer en los brazos de Morfeo, pero no sin antes dejarme pensar que, otra noche más, me encantaría que estuvieses a mi lado para poder dormir junto a ti.